Gaviot's

Blogfolio

Entre Freud y Kierkegaard

Leave a Comment

          Hoy, 160º aniversario del nacimiento de Freud, recuerdo sus cuestionamientos sobre el precepto «Amarás al prójimo como a ti mismo» Dice "Este ser extraño no sólo es en general indigno de amor, sino que -para confesarlo sinceramente- merece mucho más mi hostilidad y aun mi odio. No parece alimentar el mínimo amor por mi persona, no me demuestra la menor consideración. Siempre que le sea de alguna utilidad, no vacilará en perjudicarme, y ni siquiera se preguntará si la cuantía de su provecho corresponde a la magnitud del perjuicio que me ocasiona. Más aún: ni siquiera es necesario que de ello derive un provecho; le bastará experimentar el menor placer para que no tenga escrúpulo alguno en denigrarme, en ofenderme, en difamarme, en exhibir su poderío sobre mi persona, y cuanto más seguro se sienta, cuanto más inerme yo me encuentre, tanto más seguramente puedo esperar de él esta actitud para conmigo. Si se condujera de otro modo, si me demostrase consideración y respeto, a pesar de serle yo un extraño, estaría dispuesto por mi parte a retribuírselo de análoga manera, aunque no me obligara a ello precepto alguno." Por suerte también recuerdo a Kierkegaard cuando decía "La hazaña suprema que un hombre puede realizar es sin duda alguna la del amor al prójimo, por muy ridícula, humillante e inoportuna que esta hazaña pueda antojársele al mundo. Después de todo, lo supremo tampoco ha sido nunca algo que se adecuara muy bien a las circunstancias de la vida en el mundo, sino que siempre será algo que al mismo tiempo es muy poco y demasiado." Y así paso mis días, oscilando entre Freud y Kierkegaard....

0 comentarios :